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julio 01, 2009

El viaje

Veía la flama doble, pues hacía bizco debido a que el encendedor estaba muy cerca de su rostro. Inhaló con toda su fuerza, sintió su garganta caliente, casi incendiada por querer ser un dragón invertido. La punta de la flama que alcanzaba a rozar su garganta llevaba consigo un acompañante, -había pasado por él a su cueva de metal pintada de azul- el humo verde.

Cuando llegó el humo a su sangre ya no pudo resistir más. Se fue volando a un lado de él, por el mundo que es casi idéntico al nuestro, sólo que un poco borroso, rodeado de niebla espesa. En dicho mundo sus dudas lo acosaron más de la cuenta; sus inseguridades, pasiones, deseos, miedos y gozos danzaban rodeándolo, asfixiándolo.

Ya no podía más, el no-estar-seguro empezó a invadir todo lo estar-seguro, el miedo se comió a la valentía, y, no conforme, también a la ilusión. Las pasiones resistieron un poco más la batalla, pero al final murieron al ver a la cotidianidad, la más agerrida y temible de las guerreras.

Su pequeño ejército fue asesinado por el de aquél mundo. Cuando regresó a nuestro lado de la realidad venía escurriendo en sangre, pues sus guerreros, a quienes llevaba cargando bajo sus hombros, habian derramado toda su vitalidad líquida en él. Ahora vive desprotejido, sin ejército que lo cuide.

(Esperando que lo leas, aunque casi convencido de que no lo harás).

mayo 28, 2009

Listón

Es negro, ¿por qué? ¿es un símbolo de luto? No lo creo, dijiste que no estás muerta, sólo estás un poco lejos; ¿es que eres oscura como él? Aún no lo sé, tal vez no seas oscura, sólo tengo una impresión un poco turbia de tí, me falta saber muchas cosas, pero ¿en verdad las quiero saber? no lo sé, por ahora no, no es que no quiera saberlas, es que no siento que sea necesario.

Me gusta tu sonrisa, puedo adivinar algunas cosas en ella, seguramente no son más que ilusiones mías, pero aún así se siente bien.

Tengo miedo, mucho; pero bueno, ya no hay marcha atrás, espero que el iceberg esta vez no hunda ningún barco.