Cuando era niño (no tiene mucho tiempo, pues apenas soy un chamaco), desde los 6 años, tal vez, aunque no recuerdo con exactitud, hasta como por los 15, fui un gamer de corazón (pronto lo volveré a ser, pues la querida Wii vendrá conmigo al Dfectuoso, cosa que me hace muy feliz).
Si nos ponemos a hacer cuentas, yo debí jugar N64, o por lo menos PS, pues eran las consolas de mi época, pero no, yo jugaba SNes. No tenía N64, era (soy) pobre. Esto me causaría conflictos posteriormente, bueno, dificultades; la primera vez que jugué un videojuego en Gamecube (The Legend of Zelda - The Wind Waker), la primera vez que mi cerebro se tuvo que enfrentar a un videojuego en tres dimensiones, fue una experiencia bastante extraña y un poco aterradora.
El chiste es que me hice bien fan del Super Metroid. Mi hermano Rodrigo coleccionaba la revista Club Nintendo, tenía todos los números desde el primero del primer año hasta el último del sexto, algo así. Saqué las revistas correspondientes al Metroid, leí reseñas, comentarios, bugs, el famoso "Curso Nintensivo"; terminé muchas veces el juego, muchas: con el 100% de ítems, en menos de tres horas, las dos juntas. Me dediqué a comprobar las cosas raras que otros descubrían en el juego y a descubrir otras. En la revista había un nombre bastante famoso, Ocesse Tellebes, un tipo que era bastante bueno en Castlevania, pero muchísimo mejor en Super Metroid. Según los que escribían la revista, Ocesse les había mandado horas y horas de grabaciones de sus juegos. En ellas podían observarse cosas extraordinarias: la ruta a seguir para terminar el juego con el menor porcentaje de ítems, el intento de jugar más de 99:99 para que el reloj regresara a 00:00, etcétera. Resulta que Ocesse tiene su canal en YouTube.
Anoche me encontré ésto, el video de un tipo que termina todo el juego en un poco más de media hora. El tipo es todo un maestro.
